Cómo servir un risotto

Es un hecho que el risotto cada vez es un plato más demandado y va teniendo más presencia en las cartas de los restaurantes de nuestro país.

Como bien dice el refrán, la comida entra por los ojos por lo que no solo basta con hacer una receta deliciosa sino también hay que saber cómo servirla correctamente. Por que al fin y al cabo el objetivo de cualquier cocinero y restaurador es el disfrute sensorial de los comensales.

Empecemos, con el final de la receta. El toque final una vez se ha ido cocinando el arroz es sumamente importante. La clave de la cremosidad reside en la elaboración, pero añadiendo una cucharada de mantequilla junto con un queso tipo grana Padano, le dará un toque sabroso. Esta fase es la conocida como mantecar el arroz, imprescindible en cualquier risotto.

Otra opción es añadir alguna hierba aromática tipo tomillo o albahaca fresca al gusto. Una vez finalizado lo dejamos reposar 3 o 4 minutos para que coja bien el sabor y la textura.

Respecto al emplatado es muy importante servirlo en el plato cuando esté caliente y hacerlo con cuchara, sin moldes para romper la textura del arroz.

Dependiendo del risotto podemos culminar el plato con algún ingrediente. Por ejemplo, si se trata de nuestro risotto de Bacalao y alcachofa podemos ponerle encima unas hojas de la verdura frita. Si se trata del de champiñones y espárragos las yemas de los trigueros a la plancha.

Y para ponerle la guinda final, el maridaje. Este es un tema bastante personal, pero podéis hacer recomendaciones a vuestros comensales, seguro que os lo agradecen. Un buen vino siempre es un gran compañero. En el caso de los risottos de Espaella un vino blanco o rosado combinará a la perfección.

Si queréis probar nuestros arroces para vuestro local solo tenéis que poneros en contacto con nosotros y estaremos encantados de que hablemos.